El 1 de mayo de 2023, una militante de CNT-AIT Sierra de Madrid, a la que nombraremos R. para preservar su anonimato, fue detenida y golpeada por agentes del Cuerpo Nacional de Policía en el barrio madrileño de Vallecas.
Los hechos ocurrieron durante la noche, tras las manifestaciones en recuerdo de los Mártires de Chicago, origen del Día de lxs Trabajadorxs, en una zona de bares donde se encontraban reunidas varias personas del sindicato.
La acusación policial sostiene que se realizaron pintadas sobre un vehículo de una empresa de seguridad y que nuestra compañera amenazó con una navaja a uno de los agentes. R. niega rotundamente estos hechos. Desde CNT-AIT denunciamos la brutalidad policial ejercida contra ella.
En el momento de su detención, otra persona fue igualmente detenida y agredida por interpelar a los agentes ante la violencia y arbitrariedad con la que se estaba produciendo la retención de nuestra compañera.
La violencia no terminó ahí. Una vez introducidas ambas personas detenidas en el vehículo policial para su traslado a dependencias del CNP, comenzaron prácticas abusivas que, lamentablemente, no son hechos aislados. Esposadxs en la parte trasera del coche, sin ningún tipo de sujeción, los agentes circularon a gran velocidad y realizaron bruscos frenazos, provocando que lxs detenidxs se golpearan repetidamente contra el interior del vehículo, sin posibilidad de protegerse.
Ante esta situación, R. pidió reiteradamente a los agentes que se detuvieran, elevando la voz para intentar que cesaran los golpes. Tras uno de estos frenazos, un agente descendió del vehículo, abrió la puerta trasera más cercana a nuestra compañera y le propinó un puñetazo en el rostro, dejándola inconsciente.
Actualmente, tanto R. como la otra persona detenida se encuentran a la espera de juicio. La querella interpuesta por R. contra los agentes responsables ha sido calificada para su enjuiciamiento como delito leve. Ante esta decisión, se ha presentado un recurso de amparo, encontrándose el caso a la espera de respuesta por parte del Tribunal Constitucional.
Pese a ello, y demostrando una gran valentía, R. ha decidido continuar adelante con la denuncia de los abusos sufridos. Somos conscientes de que la justicia del Estado protege habitualmente a su aparato represivo, en este caso a la Policía Nacional, por lo que no depositamos grandes expectativas en una resolución favorable. Sin embargo, consideramos fundamental denunciar y dejar constancia de estos hechos para evidenciar que los abusos policiales son sistemáticos y estructurales, y no casos aislados.

